El Instituto Cervantes, en colaboración con la Real Academia de la Ingeniería, ha abierto este martes 19 de mayo las puertas de su Caja de las Letras para acoger el legado en homenaje al ingeniero aeronáutico Emilio Herrera (Granada, 1879-Ginebra, 1967).
En el acto han intervenido la secretaria general del Instituto Cervantes, Carmen Noguero; el presidente de la Real Academia de Ingeniería (RAI), Jaime Domínguez Abascal; el decano del Colegio Oficial de Ingenieros Aeronáuticos (COIAE), José Manuel Hesse, y el director de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Aeronáutica y del Espacio (ETSIAE), Gustavo Alonso. Además, han actuado como testigos de honor el jefe de Estado Mayor del Ejército del Aire y del Espacio (JEMA), Francisco Braco Carbó; y los bisnietos de Emilio Herrera, Selena y Diego.

La caja nº 1421 ha recibido un amplio legado del aviador y expresidente del Gobierno de la Segunda República española en el exilio, quien hace más de 90 años diseñó un modelo de escafandra para tripulantes de globos aerostáticos. En ese legado se ha incluido una réplica de dicha escafandra que ha sido realizada por los profesores del departamento de Materiales y Producción Aeroespacial de la ETSIAE Pablo Rodríguez de Francisco y José Leopoldo Casado Corpas. "La hemos hecho para el que fue nuestro primer director, con muchísimo cariño y estamos orgullosos de que forme parte del legado aquí en el Cervantes", indica el director de la ETSIAE, Gustavo Alonso, quien en el momento de introducirla en la caja de custodia ha afirmado: "Efectivamente podemos ver en esta escafandra un precursor claro del traje espacial".

“La vida de Emilio Herrera constituye un ejemplo extraordinario de dedicación al servicio público, al avance científico y al compromiso con su país. Militar e ingeniero visionario, vinculado desde sus inicios al desarrollo de la aeronáutica militar española y precursor de grandes avances en el ámbito aeroespacial, supo unir el rigor científico con una profunda vocación humanista”, ha señalado la secretaria general del Instituto Cervantes, Carmen Noguero.
Además de destacar su “espíritu de innovación”, Noguero ha celebrado que la labor de Herrera recuerda que el conocimiento y la investigación “son también formas de construir sociedad y de proyectar el prestigio de un país más allá de sus fronteras”.
Manuscritos originales y discurso de ingreso
Además de la réplica, se ha entregado un retrato de Emilio Herrera Linares (fechado en Nueva York en 1928); su biografía “Emilio Herrera Linares. Ingeniero militar, aviador y científico” original, escrita y donada por su autor, Emilio Atienza, y sendos facsímiles de los manuscritos originales Aerotecnia (1928) y “Del aire al más allá”.
Asimismo, se ha depositado el discurso de ingreso del homenajeado en la Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales titulado Ciencia y Aeronáutica (19 de abril de 1933) y donado por Emilio Atienza, así como fotografías de la escafandra diseñada por el ingeniero.
Además, la Fundación ENAIRE ha donado a la Biblioteca Patrimonial del Instituto Cervantes dos obras sobre la vida y obra de Emilio Herrera: “Ciencia en las ondas. Crónicas científicas de Emilio Herrera” y “Del Guadalquivir al Plata en dirigible”. También han entregado una tarjeta NFC que contiene digitalizados todos los textos y documentos del ingeniero y aviador reunidos por la fundación.
“Es una figura que ha permanecido demasiado tiempo en segundo plano pese a la extraordinaria magnitud de sus aportaciones: fue un auténtico visionario y pionero de la ingeniería aeroespacial”, ha destacado el presidente de la Real Academia de Ingeniería, Jaime Domínguez Abascal.
“Fue un científico riguroso, visionario, comprometido con su tiempo y cuya inspiración sigue recordándonos la importancia de la innovación, perseverancia y compromiso con el avance y el conocimiento”, ha añadido.
Expresidente del Gobierno de la Segunda República
Tras la conclusión del acto, se ha celebrado la conferencia “Emilio Herrera Linares: por la ciencia hasta el cielo, por el cielo hasta la ciencia”, a cargo de Armando Díaz Bruguera, general de división y experto del cuerpo de Ingenieros del Ejército del Aire y del Espacio.

Emilio Herrera (Granada, 1879-Ginebra, 1967) fue teniente coronel de Ingenieros e ingeniero aeronáutico, además de piloto de globo libre, de dirigible y de aeroplano. Jefe de la Aviación Militar, fundó y dirigió el Laboratorio Aerodinámico de Aeronáutica Militar, además de vicepresidente de la Real Sociedad Geográfica.
Tras la Guerra Civil española se exilió en París, continuando con su amplia labor científica. Ingresó en la Office National d'Études et de Recherches Aérospatiales (ONRA) y fue nombrado consultor de la UNESCO sobre temas de física nuclear. Allí también fue nombrado miembro de la Academia de Ciencias de Francia y se erigió en presidente del Gobierno de la República española en el exilio.
Primer director de la Escuela Aeronáutica
La Escuela Técnica Superior de Ingeniería Aeronáutica y del Espacio (ETSIAE) debe a Emilio Herrera su propia existencia, pues de su empeño personal y científico nació la Escuela Superior Aerotécnica, germen de la ETSIAE y sus escuelas precursoras, hace casi 100 años. Así lo ha reconocido el general de división Armando Díaz Bruguera durante su conferencia: “Si hay un hito que defina Herrera como padre de la ingeniería aeronáutica en España, es la creación de la Escuela Superior Aerotécnica mediante Real Decreto de 29 de septiembre de 1928. Defendió a ultranza el carácter específico de la ingeniería aeronáutica con unas peculiaridades que la diferenciaban del tronco común de las ingenierías. Entendió que, para ser una potencia tecnológica, España necesitaba instituciones específicas concebidas como centros de excelencia y orientadas hacia la industria”.
Herrera dirigió la Escuela Superior Aerotécnica hasta 1939, dotándola de profesores de prestigio e instalaciones tecnológicas punteras para la época e impulsando esta rama multidisciplinar de la ingeniería como motor social: “Organizó la Escuela como un centro avanzado de tecnología aeronáutica con la mirada puesta en el objetivo de formar por primera vez en España, ingenieros aeronáuticos, incluyendo los estudios fundamentales comunes a todas las carreras de ingenieros con el dominio más completo posible de la aerodinámica y de todas aquellas disciplinas constructivas relacionadas con la navegación aérea. Fue, en definitiva, el arquitecto de un plan de estudios que era en aquellos tiempos de una vanguardia absoluta”, ha subrayado.

